Hola a todos, a través de este blog deseamos comentar y exponer todo tipo de aspectos vinculados a la seguridad en nuestros viajes y vacaciones. Un espacio de tiempo cada vez más importante en nuestras vidas, y por lo tanto, muy a tener en cuenta en todas sus vertientes, incluido en su seguridad.
Como viajeros y turistas, deseamos experimentar, conocer y penetrar en nuevas culturas y realidades; para ello, demandamos todo tipo de información, incluida la información en materia de seguridad.
La seguridad incide directa, indirecta y circunstancialmente en los destinos, en los mercados emisores, en infinidad de procesos, en el uso de ciertas herramientas, en los turistas potenciales y reales, en la comunicación y el marketing, en la imagen, etc.

jueves 25 de junio de 2009

La capa correspondiente a las organizaciones



Artículo que da continuidad a la teoría de “Las capas concéntricas. La superposición e interrelación de los factores de seguridad turística” que analizábamos hace unos días.

Tal y como hemos visto en la capa correspondiente al destino turístico - país, éste se encuentra condicionado por la violencia e inseguridad. Consecuentemente, que duda cabe, las organizaciones que operan en el sector turístico y en sectores colaterales también se estarán viendo afectadas y condicionadas.

Ante este hecho latente y palpable, las organizaciones que operan en la actividad turística deben adecuar sus funciones y cometidos a esta situación de inseguridad. Y lo que es más importante, deben hacerlo de una manera consciente y directa; evitando hacer frente a la situación desarrollando políticas y actitudes de autocomplacencia, de maquillaje y de escaso recorrido.

Una adecuación que ha de suponer la incorporación y el desarrollo de procesos turísticos “no convencionales”, pero necesarios, para hacer frente y superar posiciones de debilidad y de escasa competitividad como país y destino que convive, y se ve afectado, por la violencia e inseguridad.

jueves 18 de junio de 2009

Momentos y situaciones de crisis que afectan a la imagen del sector turístico

Recientemente, y desafortunadamente, ha tenido lugar un accidente aéreo de una conocida compañía europea que realizaba un trayecto entre América del Sur y Europa. En este tipo de accidentes, donde fallece una gran cantidad de personas al mismo tiempo, tienen una gran repercusión mediática a nivel mundial, ya que los accidentes de este tipo no son tan “corrientes” como los que tienen lugar en otros medios de transporte.

Además, como es el caso los siniestros aéreos, existen unas horas, o incluso días, de incertidumbre hasta que se encuentra el aparato accidentado, las victimas mortales y supervivientes si los hubiese. Días y horas que deben de ser gestionadas correctamente por las propias compañías afectadas, todo ello con el objetivo de mantener su reputación, credibilidad e imagen.

En estos casos, se pone de manifiesto la necesidad de actuar desde una total transparencia y dar prioridad absoluta a los fallecidos y familiares, ya que millones de personas juzgarán, a través de los medios de comunicación, todas y cada una de las acciones que se lleven a cabo.

martes 16 de junio de 2009

De nuevo la inseguridad turística

Fuente: Lavanguardia.es

El secuestro y muerte de tres ciudadanas extranjeras en el Yemen y una bomba en un hotel de lujo de Peshawar (Pakistan), nos recuerdan la vulnerabilidad y la fragilidad de la actividad turística cuando coincide con hechos críticos, violentos, inseguros, etc.
De nuevo, un cúmulo de circunstancias turísticas y colaterales hacen que la actividad y las experiencias turísticas en ambos países - destinos se resientan.

Países que se consideran preparados para desarrollar funciones de destinos turísticos ven como factores, en ambos casos ajenos a la actividad turística, influyen negativamente en el sistema de producción de esta actividad económica.

Las organizaciones de estos destinos han considerado factible, aún con cierta precaución, desarrollar, ofrecer y generar experiencias turísticas, satisfactorias en la medida de lo posible. Por otro lado, sus recursos humanos se han preparado, y se consideran profesionalmente aptos, para desempeñar los cometidos y responsabilidades que les competen aún en escenarios que generan dudas e intermitencias. Es más, disponen de una visión de la situación positiva y/o normalizada que les permite operar con cierta normalidad, eso sí, tomando ciertas precauciones.

No obstante, cuando tiene lugar un hecho criminal e irreversible, las víctimas, entre los que se encuentran turistas extranjeros, fallecen en su tiempo de vacaciones y ocio. Con ello, el sistema turístico, el destino y la profesionalidad de sus agentes queda totalmente en entredicho.

Además, en ambos casos parece que, desde ciertos sectores, existe una predisposición violenta contra las personas extranjeras o turistas que, quizás, agrave aún más la situación. Y es que, desde el punto de vista de estos sectores violentos, los turistas o ciudadanos extranjeros se pueden convertir en una correa de transmisión de sus demandas y reivindicaciones.

lunes 15 de junio de 2009

Capa correspondiente al Destino / País


El espacio físico de un país, al mismo tiempo un destino turístico, es donde ocurren los hechos, las situaciones, las vivencias y las realidades “de signo negativo” que influyen directa, indirecta y/o circunstancialmente en el devenir del sector turístico. Pueden ser hechos o situaciones, a priori de naturaleza ajena a la actividad turística, que también influyen en la salud, en las vivencias, satisfacción, etc., de nuestros turistas y visitantes.
Por lo tanto, el país - destino turístico debe intervenir ante la inseguridad turística por una cuestión de producción y productividad ya que, no nos olvidemos, estamos hablando de un sector económico. Intervención que ha de encontrarse dirigida hacia nuestros visitantes y turistas que, además, también son personas.

¿Desde qué parte, institución o interés del país – destino turístico se debe intervenir? Desde mi modesta experiencia, aconsejo que se haga desde las instituciones y empresas turísticas, ya que ellas son las más interesadas, condicionadas y las más sensibles ante este tipo de hechos y situaciones violentas y de inseguridad.

lunes 1 de junio de 2009

Las capas concéntricas. La superposición e interrelación de los factores de seguridad turística.

Hemos de partir de la idea de que la inseguridad turística y sus efectos negativos se deben al fallo simultáneo de un conjunto de hechos y realidades sociales, así como de actitudes, procesos técnicos, administrativos, organizacionales y humanos. Por ello, no tiene sentido analizar únicamente el sistema de producción propiamente turístico.

Y es que ese sistema de producción turístico se encuentra enclavado en un país y en una sociedad donde, por otro lado, existe todo un conjunto de factores propios y/o ajenos al sector turístico muy a tener en cuenta.

Factores superpuestos e interrelacionados entre sí, turísticos y/o no turísticos, que pueden ser la causa de la inseguridad turística, pero que los mismos pueden llegar a impedir o superar los efectos de la violencia, inseguridad y crisis en nuestro querido sector.


Factores superpuestos e interrelacionados que, en forma de capas concéntricas, coexisten y que deberemos tener en cuenta para superar, integralmente, los efectos negativos que éstos tienen sobre el sistema de producción turístico y de servicios.

En posteriores entradas iremos exponiendo más detenidamente el contenido de cada una de las capas o factores que se han de tener en cuenta a la hora de desarrollar políticas o iniciativas en materia de seguridad turística. (Ver gráfico).

Ver explicación capa por capa

miércoles 20 de mayo de 2009

Los impactos de la crisis, violencia e inseguridad turística se incrementan si no se afrontan con total naturalidad.


Uno de los primeros impactos a resaltar cuando el sector turístico entra en crisis es la dificultad y lentitud que se tiene, desde el propio sector, en admitir la existencia de dicha crisis, al margen de la naturaleza, raíz o procedencia de la misma.
Los agentes turísticos nos afanamos en hacer de nuestra convivencia con la crisis, la violencia y la inseguridad, un algo totalmente invisible, y sinceramente, no es la vía más aconsejable.
Como reflejo de esa apuesta por la invisibilidad de las crisis turísticas, aparecen actitudes herméticas, cierto inmovilismo e indefinición, permanentes justificaciones, contradicciones en nuestros mensajes, una cierta inestabilidad emocional y profesional...
En esa tesitura esperamos, con cierta ansiedad, la aparición de alguna fórmula salvadora y milagrosa que nos permita superar o contrarrestar, sin grandes esfuerzos o compromisos añadidos, esta situación de zozobra, vulnerabilidad, debilidad, etc.
Esa actitud de no asumir la crisis, la violencia y la inseguridad turística hace que la misma se vaya asentando y con ello crezca otro impacto negativo; el que hace referencia al descenso del flujo de visitantes y turistas.
Admitir en nuestro fuero interno que convivimos con situaciones de inseguridad, crisis, violencia etc., puede ser el camino más corto para superarla. Y admitir, significa trabajar de forma añadida y estratégica, sin autoengaños ni cortapisas.
Y, también, recordar que trabajar de forma añadida para contrarrestar la crisis no está, ni debe de estar, reñido con nuestra reputación e imagen turísticas.

¿Qué os parece?

viernes 8 de mayo de 2009

México como destino turístico

Fuente: Imágenes office


La dichosa pandemia está haciendo que también los aspectos económicos, sociales y culturales de México, como país y destino turístico, se estén resintiendo de forma alarmante.
Por ello, podríamos llegar a afirmar que la influenza porcina está proyectando, a nivel internacional, una imagen y percepción negativa de México mucho más dura y cruel que la propia epidemia.
Posiblemente, y en gran medida desde el sector turístico, debamos de analizar en qué aspectos nos consideramos preparados para contrarrestar los efectos que esta crisis, u otras, nos generan y qué otros aspectos o herramientas debemos de incorporar inexcusablemente a nuestro “día a día” sectorial y profesional.
La incorporación de nuevos procesos, transversales u horizontales, se han de ir convirtiendo en norma habitual de nuestro sector a fin de ir “controlando” procesos y relaciones atípicas hasta el momento, no obstante decisivas para nuestra competitividad actual y futura.
Con ello, el sector turístico irá superando situaciones de clara indefensión, de alta dependencia y de escasa capacidad de interlocución en momentos críticos como el que nos está tocando pasar y soportar.
¿Qué os parece?